domingo, 1 de septiembre de 2013

La maravillosa etapa del suelo




Desde los 9 meses de edad los bebés pueden realizar diferentes movimientos además del desplazamiento, como los siguientes:

  • Repite los comportamientos que le generan satisfacción.
  • Busca objetos escondidos debajo de otro.
  • Busca objetos que desaparecen pero continúan haciendo ruido.
  • Relaciona objetos que comparten características similares.
  • Si cae un objeto se desplazan para alcanzarlo.
  • Búsqueda visual de los objetos en movimiento así como de los sonidos.
  • Juega con elementos que tienen en las manos, los mueven y siguen sus movimientos.
  • Pasan objetos de una mano a otra.
  • Inicia el uso de la pinza para tomar objetos.
  • Sentarse sin ayuda.
  • Con soporte realizan flexiones de las piernas a manera de saltos.

Sin embargo, el reptar y  el gatear favorecen al buen desarrollo en los bebés, estos movimientos son de los más importantes para generar óptimas conexiones neuronales  y como lo dicen varios expertos entre ellos la psicóloga británica Sally Goddard, estas formas de desplazamiento, facilitan tanto la integración de información sensorial, como los sistemas vestibulares, visual y propioceptivo, todos empiezan a trabajar juntos la primera vez. Durante este período de movimiento de desarrollo, el niño adquiere el sentido del equilibrio, el sentido del espacio y el sentido de la profundidad. Es a través de arrastrarse y gatear que las actividades inmaduras de ver, sentir y moverse se sincronizan por primera vez para aportar una imagen más completa del entorno.

Las capacidades de enfocar a distancia y la coordinación oculo-manual utilizadas en el acto de arrastrarse son las mismas habilidades que el niño utilizará cuando empiece el aprendizaje a la lectoescritura.

A pesar de todos los elementos que existen hoy en día para mantener al bebé seguro y que los padres puedan realizar sus actividades cotidianas, un bebé de 6-9 meses de edad necesita experimentar nuevas sensaciones con su cuerpo y con todos sus sentidos, el dejarle sentado todo el día en la sillita, la hamaca, el cochecito, la cuna o el sillón será convertirlo en mero espectador de su entorno.

Los andadores (andadera) son instrumentos populares, sin embargo, reducen la oportunidad de experimentar, obligando al bebé a ponerse de pie con apoyo. Impiden el gateo y fuerzan al bebé a colocarse en postura bípeda cuando todavía no tiene suficiente tono muscular en las piernas y no está preparado para hacerlo.

Ahora te damos unas actividades fáciles para favorecer el gateo del bebé una vez que el ya logra sentarse sin apoyo.

  • Cuando está sentado, ayúdelo a que apoye las manos hacia adelante, doble las rodillas y dirija los pies hacia atrás, con un ligero empujón al balancearse, quedará apoyado en posición de gateo.
  • Para impulsarlo a desplazarse, utiliza las palmas de tus manos, colocando cada una en sus plantas de los pies de manera rígida, poco a poco sentirán la presión e intentaran empujarse hacia adelante.
  • Para mejorar la postura del gateo, haga presión sobre sus hombros y sus caderas para que mejore la postura y la fuerza, empújelo hacia adelante y a los lados para que mejore el equilibrio.

Cuando el bebé comience a desplazarse de esa manera, su fuerza, coordinación y equilibrio mejoraran, al igual que la musculatura de su cuello, extremidades y tronco, más tarde, la motricidad fina y  la marcha se verán favorecidas por el tiempo que el bebé dedicó a gatear.

sábado, 17 de agosto de 2013

Somos el ejemplo

Nuestro ejemplo es el modelo para los pequeños que conviven con nosotros, somos su maestro, ¿Qué queremos enseñar?


miércoles, 14 de agosto de 2013

¿Decisiones? Consúltalo con la almohada

Los neurocientíficos han identificado varios motivos por los que el dormir antes de tomar una decisión importante ayuda a elegir mejor. En la fase MOR, movimientos oculares rápidos del sueño, nuestro cerebro suaviza las emociones negativas guardadas en la memoria, las experiencias del día anterior reducen su carga emocional después de dormir y nos sentimos en un mejor estado para afrontarlas.

Cuando pasamos una noche sin dormir nuestra actividad cerebral en regiones  que incrementan las situaciones hipotéticas se elevan, la falta de sueño potencia las decisiones arriesgadas.

Al dormir antes de decidir, despejamos nuestra mente, dejamos de analizar acerca de las posibilidades entre una elección y otra, y nos liberamos del estrés de creer que debemos decidir de manera inmediata.


Dormir ayuda a organizar nuestros recuerdos, nos permite procesar la información recibida durante el día y resolver problemas. 

El apego: La dependencia se convierte en independencia

Esa necesidad del bebé de estar cerca de la madre, pedir los brazos, sentirse protegido y cuidado, ha sido estudiado a lo largo de la historia. Surgió la teoría del apego, gracias al psicólogo John Bowlby quien trabajo en instituciones con niños quienes no podían tener la cercanía con su madre.

El apego se conoce como el vínculo emocional que desarrolla el niño con sus padres desde los primeros años de su vida y le proporciona la seguridad emocional indispensable para un buen desarrollo de su personalidad.

Un concepto clave en el apego es que la dependencia de un niño con el tiempo se transforma en independencia.  Después de sentir que pueden contar con los padres y perciben su entorno como un lugar seguro, los niños logran desenvolverse y explorar su mundo y jugar por su cuenta con seguridad.

El apego no debe confundirse con darle al niño todo lo que pida, sino hacerle saber que somos sus guías en este mundo al que acaba de llegar y nos encargaremos de construir con el las mejores bases para su bienestar.

Para el bebe es importante que sus padres comprendan lo que necesita, de este modo el aprende a confiar.  Si los padres reaccionan de forma sensible, reconfortante y sistemática a las necesidades de sus hijos, se crea un apego seguro y saludable.

Nuevamente, la importancia de la comunicación no verbal, se aprecia en todo momento y sobre todo cuanto tu hijo te pide apoyo y busca tu ayuda, haciéndole saber con palabras lo que sucede, tu tono de voz le asegura que lo comprendes y entiendes su incomodidad o dolor.   El responder atentamente a sus necesidades y estar abierto emocionalmente para tu hijo, estarás estableciendo tu vinculo afectivo con el bebe y reforzando el apego.

Los lazos emocionales que se establecen durante los primeros años de vida desarrollan  una seguridad en el niño que genera mejores aptitudes para controlar posteriormente el estrés y formar relaciones sociales más saludables.

El establecer un apego saludable es un proceso continuo, mientras crezcan, incluso siendo adolescentes, necesitaran sentirse seguros y contar con personas receptivas que les demuestren su afecto.

Sin duda, el dedicar tiempo al bebé, en una interacción de cuidado y atención es el mejor esfuerzo para logar la estabilidad emocional del niño en su desarrollo.




miércoles, 7 de agosto de 2013

¿Qué áreas en nuestro cerebro influyen para aprender una lengua?

El aprender una lengua depende de la conexión entre regiones del hemisferio izquierdo, según el estudio científico realizado por Barcelona y Londres.

Las pruebas se aplicaron a 27 voluntarios a los cuales se les hizo escuchar 9 pseudopalabras, haciendo una repetición de manera aleatoria durante 42 veces.

Se comprobó que en el fascículo arqueado del cerebro, fibras nerviosas que conectan las regiones auditivas del lóbulo temporal con la región motora en el lóbulo frontal, son clave del aprendizaje de una lengua.

La diferencia en el aprendizaje entre una persona y otra, se condiciona por el desarrollo de dichas conexiones en esta zona cerebral.